martes, 17 de mayo de 2011

ARROBA-CARETA

Es probable que en este escrito, haga mero uso de malas palabras. Me refiero a insultos, palabrotas.
Una vez explicado esto, comienzo con mi relato que en este caso poco tiene que ver con una historia.
Simplemente preciso manifestar mi disconformidad en cuanto a los vínculos insanos, provocadores, falsos y superficiales que notoriamente se están construyendo por medio de redes sociales que actualmente están de moda.
Es altísimo el grado de rechazo que me genera el caretaje que circula dentro de estas redes y sinceramente me agotan quienes adoptaron el inmundo vicio de apretar “Like” “RT” “@poronga”, #careta,  simplemente porque es más fácil que decirle “Te quiero” a una persona mientras la mirás a los ojos. En ese caso, no alcanza sólo con apretar un botoncito.
Hay gente, a mi criterio claramente discapacitada para expresarse en persona, que ha logrado relacionarse con otros individuos de igual índole, pegando el gran manotazo de ahogado al comentar todas las fotos habidas y por haber, twitteando pavadas que no le interesan a nadie y agregando a cada pelotudo que le solicitaba amistad.
Te sigo, me seguís? Te twitteo, me re-twitteás?. Ay…

Realmente me asusta ver como se van armando grupos de amigos imaginarios, utópicos y mentirosos.
Esta gente peligrosa, se relaciona con palabras divinas, halagándose unos a otros en frases y fotos, hasta pareciera que se quieren de verdad. Claramente se ahorran la comunicación cara a cara. Cuando se ven (en los casos en donde los encuentros se concretan) el que fue halagado mira sonriente al otro como dándole las gracias y el que anteriormente halagó ya se siente en confianza con el halagado. Y así se va armando una relación absolutamente asquerosa en donde no existe construcción de vínculos de verdad.
El error reside en pensar que estos métodos funcionan para llevarse bien con gente o tener amigos nuevos.
ES MENTIRA, SEÑORES! Yo les juro que si explota todo y nos quedamos sin electricidad, son contados con los dedos de una mano los que te van a tocar la puerta de tu casa para ver cómo estás.
Son esas las personas que valen la pena y no los grupitos fantásticos que creemos que son nuestros amigos.
Si no tenés amigos de verdad, lo siento mucho por vos. Pero si pensás que todos tus Contactos te quieren y desean lo mejor para vos, lo siento aún más todavía.

En lo que a mí respecta, me encanta usar Facebook, si. Pero también  me gusta borrar gente y deshacerme de ignorantes que creen que haciéndome un comentario amistoso en alguna de las tantas pavadas que escribo, pretenden conquistarme sea cual fuere el sentido de la conquista.
Soy actriz, Profesora de teatro y algunas cosas más y agradezco profundamente a las redes sociales que incrementaron y promovieron mi trabajo. Pero las cosas como son.
Estoy hinchada las pelotas de las personas que usan estos medios para herir a alguien, para darle celos, para competir a ver quién tiene la mejor foto, y a quién le comentan más pelotudeses.

Entro al Twitter aproximadamente una vez por mes. De hecho, no comprendo muy bien cómo se usa. Pero descubrí que es tremendamente enviciante escribir el minuto a minuto de tu cotidianeidad pedorra que a la mayor parte de esa gente que “te sigue” le chupa enteramente un huevo. Luego (y acá se torna más peligroso) te sube el autoestima ver que de 24 seguidores, pasaste a tener 27! Wooow! Groso, no?
Y el tema de los famosos. Ohhh

Tengo un ex novio que se convirtió en Famoso hace relativamente poco tiempo.

Tal vez por eso dejé de usar Twitter.


miércoles, 13 de abril de 2011

P.F.A

Tengo una inquietud que se une al interés policial. No importa cuál sea su especificación. 
Cuando veo un uniformado por las calles de Buenos Aires, automàticamente comienzo a experimentar las tremendas sensaciones del poder, de la solemnidad, la firmeza.
Me sé atractiva.
En consecuencia de mi carácter provocativo (que nada tiene que ver en este caso con lo sexual), respiro suavemente mientras comienzo a mirarlos a los ojos para, de alguna manera, transmitirles que yo soy una màs de ellos. 
Es claro que no existió vez alguna en la que no haya quedado mal.
Pero continúo sin-verguenza. Levanto el mentón y sigo caminando, marcando una buena pisada, un caminar seguro, casi perfecto. 
Y así terminan esas historias.

Es obvio que en otra vida fui cana. Pero de las corruptas me parece.

jueves, 31 de marzo de 2011

HOY


Pude mostrarte lo que fui y descubrirte de a poco.
Pudiste soplar con tu respiración mi nariz. Pude ser.
Pude revelarte un mundo lleno de miedo y comprender el tuyo, donde perder no tenía valor.
Pude sonreír mientras mis lágrimas bañaban tu cama. Pude soñar un rato con vos…

Magia.
Despertamos de vuelta. Visitamos de la mano la realidad.
A veces es mejor seguir dormido. A veces conviene no mirar.
Me prestabas canciones mientras yo preguntaba.
La ciudad se alejaba cada vez más.
Y te encontré.
Tal vez en un mundo desconocido podamos volver.
Cerremos los ojos…

Tiemblo. Y tu voz resuena en mi historia. Quedan marcas.
Supiste regalarme todo. No voy a devolverlo. No por hoy. Tal vez nunca lo haga.
Canto. Reemplazo lágrimas por un lindo recuerdo.
Nos mareamos. El tiempo corrió de manera veloz, levantando tierra que supo nublarnos. 
Finalmente nos ensució.
La tierra y el llanto se convierten en barro. Y el barro es el hoy.

Hoy soy otra vez. 
Hoy veo a través tuyo. 
Hoy aprendo a decir que no
Hoy te extraño.
Hoy te doy las gracias, una vez más. 

Hoy sos y serás una cicatriz hermosa.

Para Guido A.
C.






lunes, 14 de marzo de 2011

Llueve Adentro.

Encerrada en mi misma descubrí que la mañana es virgen cada día, un “algo” virgen expectante a todo. Hasta pareciera que en aquellas horas tempranas cada cosa se multiplica. Los perfumes de las damas, las voces de los caballeros madrugadores, los movimientos de las personas por más cautelosos que fueren. También se potencia la presencia de las almas en pena y por qué no, el silencio de los ángeles caminando a nuestro lado. Permítanme aclarar que no todos tenemos la capacidad para percibir esta serie de acontecimientos, pero (debo decirlo) poco me importa que más de uno no se sienta identificado con esta descripción.
Retomando.
Confieso que en estos casos le temo al habla. Quienes me conocen, muy bien saben que no me cuesta hacerlo, pero al alba todo se escucha en demasía y es altamente probable que aquello que diga, llegue a oídos de quienes no deban escucharlo.
Son las 22:34 pm. Sí, claro. Lo hice a propósito.

Definición de Wikipedia: Fenómeno atmosférico de tipo acuático que se inicia con la condensacíon del vapor de agua contenido en las nubes.

Lluvia.
Detesto la lluvia. 
Aquel aborrecible fenómeno que me conduce directamente al pasado. Un lugar oscuro y triste que me asfixia.
Muchas veces intenté respirar profundo y atragantarme con aquello que no quería decir. Tal vez no podía hacerlo, pero pocos lo entendieron así.
Otras tantas veces grité, lloré y volví a respirar. Una y otra vez. Cada vez más lento. Cada vez más hacia mí. Pero me encontraba en un vacío distinto al de otros momentos; era el más gris...y por cierto, el más triste. Un vacío sumergido en la nada misma.
Un día de lluvia es el conjunto de todas mis lágrimas. Por eso estoy triste cuando llueve. Por eso llueve cuando no estoy.

Las nubes habían sabido deshacerse de todas sus gotas cuando me dijo algunas palabras y me regaló una flor a escondidas. Amarillo. Color extraño. Él de negro; yo de amarillo. Una combinación utilizada para resaltar reclamos de atención.
Y esa flor arrancada de su hoja no fue más que una huella cobarde, desleal, secreta y hasta quizás, fuera de lugar. La prueba de haber compartido juntos un día tan gris. Una noche tan oscura.

Lo único que podía verse en mis ojos eran lágrimas intensas de agua triste, mientras que los suyos permanecían delatando promesas sin vergüenza. Y bastó sólo un instante para verme caer nuevamente en una ilusión sin retorno a la realidad misma, imposibilitada, desgarrada y discapacitada para darme cuenta que me estaba ahogando bajo lluvia. Algo tan estúpido como eso.

Me pregunto por qué llueve encima mío. Por qué aquella nube gris sigue uno y cada uno de mis pasos. Al levantar la mirada lo tuve enfrente y las gotas del cielo se desparramaban sobre los dos. Sentí haber perdido la libertad que alguna vez tuve. Estaba atada a una boca empapada, a unos ojos perdidos que al mirarlos me dejaban sin aire, reprochando sin vergüenza mi decisión del abandono. Era suficiente para mí aunque confieso que necesitaba seguir ahogándome de esa manera. Una felicidad absolutamente falsa hacía que los recuerdos me revuelvan las tripas. Estaba perdida. Estaba con Él. Con el pedazo más entero de mi misma.
La cicatriz más hermosa dibujada en mi único cuerpo.
Y otra vez sola, aferrándome al pasado vuelvo a sentir sus besos mojados, y al mirarme al espejo, descubro las marcas que sus caricias dejaron en mí. Lluvia otra vez. Pareciera que el viento arrastra todo hacia el presente, en donde el corazón trabaja con menos fuerza, y en donde las palabras lastiman cada vez más. Duele pero soy fuerte. Discimulo hasta convencerme de que todo pasó. La tormenta llegó a su fin. 

Sólo por hoy...

                                                                                                                      C.

sábado, 12 de marzo de 2011

El estado natural.

Mientras fumo en silencio cigarrillos de recuerdos...

Un poco de mi.

Básicamente, el motivo de la creación de este Blog, es una completa excusa para que todos mis textos encuentren un espacio de contención y alojo. Tuve la necesidad de volcar mis escritos en un sólo lugar y me pareció ésta la solución inmediata.
Soy actriz y no me alcanza sólo con eso. Me encuentro sumergida en un lugar de búsqueda permanente. Quiero escribir, fotografiar, dirigir, bailar...
También quiero compartir mis experiencias con quienes estén a la altura; me refiero a personas que hayan aprendido a no juzgar. Después de todo, el juicio es determinante y lo determinante marca un fin. Hoy no estoy para eso.

Esta es una historia abierta y muchas personas serán protagonistas de mis relatos. Son quienes me inspiraron, quienes han pasado por mi vida cumpliendo una clara función, quienes han robado mis mejores sonrisas y fundamentalmente, quienes (en su paso por mi existencia) me han sabido lastimar.

Brindo por una y cada una de esas personas. 
Salud!
Y bienvenidos al Diario del Espanto 
(Referencia del nombre del Blog: Canción "Pétalos"- Tan Biónica)

 

viernes, 11 de marzo de 2011

Historia de la que se inspirò en Dolina




Ella era una mujer simple; de rasgos sinceros, ojos profundos y sonrisa cautivadora.
Sus labios siempre decían la verdad, y la verdad era que ella extrañaba su pasado.
Estaba sufriendo por el mal que todos padecemos en este mundo: esa bestial miseria llamada amor.
Se había acostumbrado a amanecer cada día con una lagrima en su ojo izquierdo. Suponía que había estado llorando durante el sueño, mientras recordaba con precisión y detalle a aquel hombre que la había abandonado meses atrás.
Como todas las mañanas, sin prestar demasiada atención, secó sus lágrimas y comenzó un nuevo día. Una rutina que se iba repitiendo cada vez que su despertador cantaba al son de algo así como “que lin-do arrui-narse con - vos”.
Una noche del mes de Agosto, bajo los efectos duraderos del alcohol en sangre, decidió salir a caminar sola por una avenida del barrio de Belgrano. Se dice que horas màs tarde la encontraron besándose apasionadamente con un hombre un tanto mayor que ella. Él era realmente encantador. Su sonrisa provocaba un brillo extraño en los ojos de la muchacha. Y a partir de lo sucedido aquella vez, solían encontrarse en esa esquina casi todas las noches. Una y otra vez. Solos.
Durante los primeros encuentros, en el camino de regreso a casa, Ella iba dejando en las veredas, manchas de tristeza que rememoraban a su gran amor. Cada lagrima derramada, era signo de un avance dentro del esquizofrénico e inhumano proceso denominado DUELO. De a poco iba asumiendo la pérdida, y muy de a poco también, su corazón comenzaba a dar lugar a unos nuevos ojos.
Diez años los separaban, pero habían aprendido a llevarse bien. Dicen por ahi que ambos eran víctimas fatales de una fuerte atracción física; algunos comentan que “era cuestión de piel” y otros simplemente se limitan a opinar.
Ellos tampoco comentan sobre ellos mismos. Tal vez si lo hubiesen hecho alguna vez, esta historia no serìa contada. 
Fue alli donde se la vio por ultima vez. En esa esquina. La de siempre.
Sus ojos ya no lloraban.
Su corazón habìa dejado de latir.

C.